viernes, 4 de octubre de 2013

Relato de chicafrontal


De diseños, diseñadores y otras especies

      Actualmente asistimos a una eclosión de diseñadores, muchos de ellos novatos, que gracias a su talento, estudios, recursos, suerte, o las amadas y odiadas (todavía no se ponen de acuerdo) redes sociales, tienen su propia marca de indumentaria o accesorios. Levantas una baldosa y allí está, queriéndote vender la esencia misma de la originalidad. 
Pero, si como dicen, no todo lo que brilla es oro, pues también hay que saber que no todo lo que dice ser de “diseño” es diseño.Querida colega compradora, si no quieres caer en las trampillas de un dícese diseñador, lee con atención los siguientes puntos que te ayudarán a reconocerlo:
     Diseño es sinónimo de originalidad, no de "mamarracho". Los creativos reconocidos no llegaron a donde están simplemente por juntar esto con aquello en una falda. En nombre de lo “experimental” o lo incómodamente “original”, me he puesto cada cosa que si no fuera por el dinero, debería hacer terapia. Cuando se diseña, hay teoría (paleta de colores, texturas, materiales y muchos más conceptos que quienes lo llevamos puesto ni nos enteramos).
     Diseño es igual a originalidad pero también calidad. Si dejo un ojo de mi cara por esa camiseta, mínimamente espero ponérmela dos veces y que después de un lavado no quede para una Barbie. Algunos diseñadores muestran mucho talento, pero poca inversión de su parte - porque a mí me hacen invertir bastante-.
     Por último,  el diseño es innovación. Cada diseñador  también tiene su propio perfil, su estilo. Sin embargo, son tantos los diseñadores, que a veces pareciera ser que mientras el fulano diseñaba se le fue el ojo para el boceto del compañero, y terminas comprando más de lo mismo. O, la otra situación bastante común, es el continuo auto-plagio: no hay temporada, no hay tendencia, no hay ideas que se caigan de algunas cabecitas diseñadoras: en nombre del estilo personal, quieren triunfar haciendo exactamente lo mismo que años atrás.

    Con un ojo atento y un monedero escueto, sabrás sortear sin dificultades a los embaucadores e invertir en aquellos muchísimos diseñadores que aunque principiantes, tienen el don de hacerte ver distinta. Aprovecha, porque son esa raza de talentos que luego se volverán inalcanzables.

Si te perdiste el último relato de nuestra colaboradora, chicafrontal, aquí lo tienes

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