sábado, 5 de octubre de 2013

El perfume

      Cada vez que pensamos en mejorar la estética, se nos ocurre ampliar la indumentaria o la colección de zapatos, comprar más accesorios y adquirir más -o de calidad superior - productos cosméticos como cremas, esmaltes, lápiz labial. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de algo fundamental que si bien no se ve, sí se siente. Hablamos del perfume. Ya desde épocas remotas, los grandes personajes de la historia y otros no tan grandes, invocaban a las narices  con aromas llamativos, algunos por querer ocultar su falta de agua, otros por placer.


     El tema es que elegir un buen perfume no es una tarea sencilla, ya que depende de unas cuantas variables. En primer lugar, el precio. Por suerte, el mercado de los aromas ofrece un amplísima carta que van desde los clásicos, que por ser ya  reconocidos y aceptados encarecen su costo, hasta aquellos que recién asoman a las narices arriesgadas –y que justamente por ello, suelen tener un precio promocional-. Incluso, existen perfumes de marcas no tan reconocidas que, sin embargo, son un encanto para el olfato.
     Otra cuestión al momento de seleccionar el perfume que nos va a acompañar, es la constitución y mezcla de aromas en su composición. Algunos nos inclinamos por los amaderados, con notas de vainilla, otros por los cítricos o los florales. Explorar sus “ingredientes” puede orientarte en una primera o nueva búsqueda.
     Finalmente, un punto a tener en cuenta es el hecho de probar el perfume en la piel. No todas las fragancias y aromas reaccionan de igual modo en todas personas. El ph propio de cada piel provoca leves alteraciones al olfato; es por ello a veces se suele decir que el mismo perfume no huele igual. Afortunadamente, las perfumerías invitan a  “catar” sus productos con muestras en piel o papel.
     No importa el que escojas, lo fundamental es que logres encontrar ese perfume que armonice con tu personalidad y estilo. Evita la saturación, es agradable oler bien pero no espantar, si la fragancia es fuerte es mejor que no abuses de ella. Un toque en cuello, muñecas -y algo más- y estarás lista para conquistar “al mundo”.

El Bonus. Y hablando de perfumes, el cine y la literatura también han aprovechado sus encantos para contar historias. 
Los recomendados:
-El perfume del escritor Patrick Süskind y su versión cinematográfica El perfume. Historia de un asesino
-Perfume de mujer, con Al Pacino encarnando el papel protagónico. 




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