Al igual que sucede con la ropa, el cabello tiene su propia moda. Largos y cortos, las tendencias son muchas y variadas, pero hay un clásico que siempre tiene sus adeptos: el flequillo. Recto, desmechado, por encima de las cejas o al estilo pastor inglés, el flequillo ha llegado a identificar a una de las tribus que más ha perdurado “los rollingas”.
- El tipo de pelo: si tienes ondas o rulos, tendrás que invertir tiempo en realizar algún proceso de alisado. Cuando le tomes la mano te llevará apenas unos minutos, puedes darle forma con secador luego del lavado. Por el contrario, si tienes el cabello fino y lacio, estilo “llovido”, un flequillo desmechado, hacia el costado, posiblemente no tenga el efecto deseado de manera natural y tengas que ayudarlo con secador y cepillo.
- El cabello suele ser rebelde, presta atención a la forma de crecimiento, un remolino en la zona de corte puede complicarte el resultado final.
- Mantenimiento: depende el corte del flequillo, pero en general tiene un crecimiento rápido que puede molestar a la visión y malograrte el peinado. Tendrás que volver a la peluquería ya que requiere de retoques quincenales.
- Corte de la cara: observa bien tu corte de cara y tu frente. En la web aparecen simuladores que te permiten subir tu foto y ver cómo te quedaría determinado corte. Además de divertido, es una excelente manera de hacerte una idea de un flequillo.
Quienes tienen flequillo -como quien escribe-, puede que lo hayan pensado bastante antes de cortar, pero la gran
mayoría cambian de color o largo, pero lo mantienen. ¿Te animas? Vamos, que el cabello
crece!
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